Realmente, este proyecto Africano no fue nuestra primera opción. Durante varios meses y después de la experiencia por EEUU, una idea rondaba por la cabeza: La ruta de la amistad.

La ruta de la amistad es un trayecto entre dos ciudades singulares; de un lado Lasha (capital del Tibet) del otro Katmandú (capital de Nepal).

Es una travesía de alrededor de 1.500 km a realizar en bicicleta y en la que se llega a estar a más de 5.500 metros de altitud, haciendo incluso una jornada en el campo base del Everest, contemplando desde la lejanía otras cimas como el Lothse, Makalu, etc y un sin fin de monasterios y lugares increíbles.

Lamentablemente esta opción tuvo que ser descartada, debido al escaso interés que despertaba en una parte del grupo pasarse 23 días pedaleando…

Tras barajar otras opciones, se nos ocurrió hacer un RoadTrip desde Madrid hasta Dubai en coche. Con la ruta y los puntos de interés ya definidos, nos encontramos con el problema de que hacer con los coches al llegar a nuestro destino final.

Pensábamos que ya habíamos evitado los principales problemas, circular por Siria y Jordania, donde pese a la sorpresa en las embajadas, no ponían impedimento ninguno. Pero lo que no conseguimos encontrar fue una forma de donar, regalar o desechar nuestros pobres vehículos al llegar a Dubai, sin tener que pagar un dineral por ello. El plan no contemplaba regresar de vuelta con los coches, y ahí es donde teníamos un problema.

Así pues, estábamos otra vez en el punto incial: ¿A dónde vamos?.

Finalmente surgió la idea del Sur de Africa. No parecía mal plan, y cuanta más info buscábamos, mejor sonaba: Africa, Animales, Desiertos, Cataratas Victoria, etc, etc..

Si a todo esto le añadimos que tanto Sudáfrica como Namibia y Botswana son aparentemente países tranquilo y seguros, comparados con otros vecinos, ya teníamos decidido nuestro destino para el mes de Agosto….

Este es el diario de viaje donde se muestra que no sólo hay leones y un Mundial de fútbol en Africa, por desgracia hay pocos recursos en general, pero al contrario de lo que pudiéramos creer, todo el mundo es feliz.

Espero que os guste.

Adrián.

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